Anécdota en Estados Unidos
En 1966, Mireille Mathieu realizó una gira por Estados Unidos. La acompañaba, Paul Mauriat como su director musical, Johnny Stark, su agente, y junto a ellos, Francis Lai, Francois Reisenbach y tres asistentes.
En Huntsville, fueron los invitados de honor en un rodeo de la prisión del lugar, y luego de la penosa experiencia, Mireille Mathieu retribuyó con una canción. Pero como ellos iban de invitados no llevaron ningún instrumento.
Comenta Francis Lai:
Stark se las ingenió para pedirle al director de la prisión si alguien, de casualidad, tenía un acordeón. Una prisionera, tenía un acordeón. Pero este acordeón tenía un teclado, mientras que yo sólo tocaba el acordeón tradicional que tenía botones.
Una vez que me encontré en esta ridícula situación, puse el acordeón bajo mi brazo, Paul que es un pianista tocaba la mano derecha, y yo la izquierda. Ese momento fue inolvidable. Mientras tocaba en frente de los prisioneros, un hipo de risa: sin embargo, el momento era trágico. La situación era un poco alocada, dos personas tocaban un solo acordeón.
Mireille cantó una de sus nuevas canciones, Viens dans ma rue, acompañado por Francis y Paul quien compuso el vals con letras de André Pascal.
